Darío Volonté: filosofía de vida

    Nos encontramos con Darío Volonté al día siguiente del concierto en el Teatro El Círculo , la entrevista que habíamos pactado comenzó con un desencuentro que el tenor se empeñó en salvar, como siempre con su considerada actitud hacia los demás, hacia todos los que se relacionan con él, público, músicos, periodistas. Nos regaló mucho de su tiempo y como resultado publicamos esta entrevista, extensa pero muy valiosa para conocer el trabajo de este cantante argentino

    Darío Volonté en la en la
Deutsche Oper de Berlín en

    Esta fue su cuarta visita a Rosario para cantar, y es la segunda vez que lo entrevistamos. Es un reportaje largo para la lectura y por adelantamos los tópicos: la bienvenida a nuestra ciudad, la posibilidad de cantar en una puesta en Rosario, sus preferencias de roles, las experiencias en las puestas nuevas europeas, su filosofía de vida y el tenor excombatiente que le cantó a la bandera en un bis histórico en el Colón.

    Cuando en el concierto del Jueves 22 de Abril en el Teatro El Círculo se terminó el aplauso con el que se recibía a Darío Volonté, con voz clara, femenina y rosarina, ayudada por la acústica de la sala, se escuchó desde los pisos altos del teatro un “Bienvenido paito” al respecto Volonté comentaba:
    Uno no está acostumbrado pero son muestras de afecto, bueno uno está en el escaparate, (como dicen los españoles) y puede recibir muestra de ese tipo, son simpáticas, además la respuesta del público en el Interior y Rosario especialmente, tiene una tradición operística, aquí hay programas de radio dedicados a la ópera, además de ser apasionados, tienen simpatía por uno, es gente que entiende bastante y uno sabe que lo que está haciendo lo aprecian, porque también uno está en la cocina arreglando nota por nota palabra por palabra, y entonces me voy muy satisfecho, como cualquier trabajo que uno hace buscando un resultado, buscando provocar algo en los demás y obtener su medio de vida, entonces me voy contentísimo desde el “Bienvenido papito” hasta los aplausos.
    Además fue un concierto que permite mostrar el coro de acá, la orquesta, siempre hay cosas para mejorar como en todos los lugares del mundo, porque la idea es esa, presentar un concierto que sea del nivel de cualquier otro teatro del mundo…. por lo menos en la lírica tener la idea de que hacemos lo que se hace en el primer mundo. El coro estuvo en un nivel impresionante, la gente trabajando y exponiéndose y teniendo cada vez más actividad hace que todo se mejore a la fuerza. El coro y la orquesta si tienen compromisos de envergadura como las óperas que se están haciendo aquí en Rosario.

    EN: ¿ En esas óperas habrá posibilidad de que actúes alguna vez, se había hablado de Otello?
    D.V.: Sí, me ofrecieron el Otello para cantarlo en el centenario (N de R: de el Teatro EL Círculo), pero es una ópera que no quiero cantar hasta dentro de unos años pero no va a faltar oportunidad, estamos hablando de algunos títulos o dos títulos cortos, o un título corto y una parte sinfónica. Me interesaría cantar aquí, lo que pasa es que hasta ahora el problema ha sido un tema de agenda o de partituras, o de pago de derechos que son muy caros. En esto último hay que esperar que la economía se reacomode, lógicamente soy partidario de este tipo de cambio que permite las exportaciones. El pago de derechos se hace en moneda extranjera, y por más que se hagan excepciones para algunas representaciones en el Interior, es oneroso. Por eso estamos buscando títulos que no paguen derechos, que sean de interés para el público.

    E.N.: ¿ Ya habías estado trabajando con Carlos Vieu?
    D.V.: S,í ya habíamos trabajado en Il Trovatore en versión de concierto y otros dos conciertos líricos en Mar del Plata. Es un director de una eficiencia enorme, sabe acompañar cantantes, sabe hacer respirar la orquesta, de hecho dejó una impresión muy buena. Es un tipo que sigue y se preocupa no por su espectáculo sino por el resultado general del espectáculo.

    E.N.: Hace un tiempo cuando viniste a Rosario me decías que eras el tenor “spinto” que buscan en Europa, un tipo de tenor que ya no se dá tanto…
    D.V.: Sí, en realidad soy lírico-spinto, estoy en el límite, tengo agilidad o flexibilidad para cantar los líricos por eso sigo cantando Mefistófeles de Boito, Ernani de Verdi, Don Carlo que voy hacer en el Colón, que son tenores del bel canto pero al mismo tiempo hago Turandot, Trovatore, Manon Lescaut que son óperas más “spinta” porque tengo ese color con un agudo de empuje, brillante. Mi voz naturalmente es lírica pero con esos agudos parece que es más dramática. Estando en el límite tengo un repertorio más amplio.

    E.N.: En cuanto a tu repertorio hace poco leí que las óperas de Mozart no te gustaban…..
    D.V.: No me gustan. En Mozart me gusta la música orquestal.

    E.N.: Tal vez no encuentres tu rol en Mozart…
    D.V.: No, no los encuentro para nada. Son Operas que no tienen resolución, no tienen agudos, es una canto de línea agobiante, sin una satisfacción. Hay tenores que han hecho fama y fortuna con Mozart pero es una especialidad al que hay que dedicarle la vida y yo no la siento….

    Darío Volonté en La Fanciulla del West de Puccini  en la Deutsche Oper de Berlín – Abril 2004-

    E.N.: También estuve leyendo sobre los episodios en Berlín con la representación de La Fanciulla del West (*) donde vos te llevaste los aplausos y la règisseuse los abucheos.
    D.V.: Sí, eso es normal. También pasó en la Turandot, en el otro teatro de ópera de Berlín. Se producen situaciones ambivalentes. La gente quiere producciones nuevas, modernas, porque quieren las producciones clásica una vez cada tanto, pero al mismo tiempo si no les gusta la nueva chiflan que dá calambre. El público dice: “bueno a ver que me propones, pero si no me gusta te mato”. Alemania no le hace pagar al cantante una producción fea, porque a veces sucede que se contagia el ambiente y también lo paga el cantante, pero no todas las funciones son iguales. El público del Domingo es completamente distinto al del Sábado, y a el de semana. Las primeras funciones son las de semana, en ese caso el público va con la expectativa. Los cantantes ya se sabe que si llegan a esos teatros es porque alcanzaron un nivel pero de la Regié se espera algo nuevo y si no les gusta lo hacen notar. Y a diferencia de la Statsoper hubo un “Buh” más estruendoso, pero la paradoja es que cuando más abucheo hay produce una curiosidad que lleva más gente al teatro. Eso desagrada al “regista” pero a algunos no tanto porque se sienten orgullosos de ser polémicos. Por otro lado se agotan las entradas, porque si hay “Buh” la gente viene como pasó con Turandot, las 9 funciones se agotaron, y había “Buh” en todas las funciones. La primera fue más estruendosa porque salió a saludar la regiseusse pero en las demás funciones salíamos por ejemplo al finalizar el primer acto y el “Buh” se cortaba cuando salíamos a saludar nosotros. Yo creo que todo esto demuestra que el público está vivo, no sé puede hacer las cosas en la vida obteniendo siempre la aprobación de todos.
    (*) N. de R.: Darío Volonté tuvo dos apariciones este año en Berlín una en la la Staatsoper unter den Linden en la «Turandot» de Puccini y la otra en la
    Deutsche Oper de Berlín en «La fanciulla del West» también de Puccini. En ambas el cantante fue muy aplaudido, en tanto que la puesta resultó abucheada .

    E.N.: ¿Después de Rosario tenés Don Carlo en el Colón y luego ?
    D.V.: Después de Don Carlo hacemos en San Juan el mismo concierto que hicimos aquí en Rosario, posiblemente con Carlos Vieu, y empezaré a estudiar Mefistófeles. No soy un tipo que cante mucho, no canto de Enero a Enero, canto 5 o 6 contratos por año. Este año canté en san Diego, La Fanciulla, Después canto Mefistófeles y vuelvo a fin de año a Berlín a la reposición de esa Turandot polémica con siete funciones más. Después me quedo en mi casa estudiando, a veces ni toco la voz porque la técnica vocal se arregla muchas veces más, pensando y no cantando, y con eso se va mejorando muchísimo, y aparte me gusta tener tiempos libres me gusta nadar, manejar mi coche, no me hago esclavo ni del nombre ni del trabajo, por mi idea de vida y por haber leído tanta literatura mística china que me cambió la vida. Uno es un personaje que le toca interpretar en la vida puede ser más importante o menos importante lo que vale es que uno esté feliz y en equilibrio, lo que disturbe lo elimino, a mi cantar una cosa tras otra no me gusta entonces no lo hago. Cantar me dá placer, pero ahora por ejemplo me gusta irme a mi casa tranquilo, el fin de semana empiezo a ensayar en el Colón, pero estoy en mi casa, el Colón está a tres kilómetros, estoy con gente conocida de muchos años y después si termino el Colón y tengo ganas de hacer un viaje a la quebrada de Humahuaca me voy con el auto. No tengo gustos de lujo, no necesito grandes cosas. Justamente se dice que es rico, no el que más tiene sino el que menos necesita, por eso busco un equilibrio en eso, siempre consciente de que el canto es una parte de mi vida, no es mi vida, es mi vocación, pero tengo otros gustos, la mecánica por ejemplo. Muchas cosas me distraen, estar con mi familia, tener tiempo para pensar, leer, meditar. Para mi el ícono del artista es Tato Bores, él trabajaba seis meses y descansaba otros seis siempre soñaba con eso y gracias a dios lo puedo hacer. Lo hago así porque me hace falta, no por una cuestión vocal sino por un tema espiritual, de vida. Además soy un tipo de tiempos lentos.

    Darío Volonté en Aurora de Panizza en el Teatro Colón

    E.N.: ¿Te molesta que cuando se escribe un artículo sobre vos siempre se haga referencia a que sos sobreviviemte del Crucero Belgrano?
    D.V.: No nunca me molestó, y de hecho se me abrieron muchas puertas por eso. Nunca tuve oficina de prensa, eso salió por mi historia de vida. Eso empezó con una nota que salió en el 1999 en la Temporada de Aurora, yo antes de eso había hecho muchas notas. En el comunicado de prensa del Colón mi agente propuso agregar “Ex combatiente canta a la bandera en el Teatro Colón, con esa frase que resumía, una ópera argentina, una canción a la bandera, el Colón y después se dió ese famoso bis en la noche del Gran abono que nunca se había dado en la historia del Colón. Además al estar radicado en la Argentina, todo eso no lo deje pasar y lo aproveché para hacer conciertos en el interior. Todo lo sucedido en Buenos Aires se difundió por el país y también abrió puertas para que se produjeran otros espectáculos líricos en provincias, donde no se montaban óperas, y entonces el público empezó a decir, bueno vamos a escuchar a este tenor, que canta óperas, que es excombatiente.
    No es una cosa que me moleste, es una historia de vida, es una experiencia que me cambió la vida. Luego el orientalismo me dio muchas respuestas, más, mi base cristiana que quiero tanto y esta ensalada que hago inventando una religión mia. La guerra fue una experiencia muy grande para mi porque ví un montón de historias de vida truncadas. Todo ese tipo de cosas te dá una sensibilidad y una conciencia de que la vida se puede terminar en cualquier momento. Y uno puede buscar el equilibrio, vivir como si fuera el último minuto y pensar como si fuera a vivir 100 años, allí hay que encontrar el equilibrio. Por eso, ser excombatiente a mi me enriqueció como ser humano y como artista, yo canto con la esperanza de mejorar siempre, de hacer siempre una mejor función, cante donde cante.

    Básicamente Volonté

  • Con mi trabajo viajo mucho pero no voy de turista, no voy a un museo a sacar fotos, ni traigo fotos de mi trabajo, considero que ya con lo que pasé, el momento que viví me alcanza, mi familia y mis amigos se enojan porque no les traigo fotos…
  • Cuando estoy en mi casa salgo poco, alguna vez salimos a comer con mi esposa, voy a buscar a mi hija, hago una vida muy simple, no voy a los teatros. En general tengo muy poca exposición pública, solo la que está ligada a mi trabajo, no hablo de mi vida privada.
  • me gusta modificar el motor de mi auto, tengo dos coches viejos y siempre estoy poniéndole algo para que caminen mejor, porque si no son lugares muy lejanos viajo con mi auto, me gusta llegar dos o tres días antes de la función como hice aquí, duermo, descanso, ensayo.
  • Uso las experiencias de los demás para saber que es lo que no tengo que hacer
  • Par mi la tumba no existe, la vida es una continuidad, uno interpreta distintos personajes en toda la existencia, para mi la energía siempre es eterna, se transforma, y a nivel espiritual es lo mismo
  • Hay distintas formas de llegar a la tumba, por ejemplo llegar satisfecho, llegar feliz es una, o arrepentido es otra.

  • María Josefina Bertossi
    Rosario – Argentina
    27 de Abril de 2004



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