El maestro Antonio De Raco fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de Rosario. Horas antes del acto académico, celebrado en el Teatro El Círculo, compartimos una charla con el Maestro y quienes fueron sus discípulos en Rosario.



El acto donde Antonio De Raco recibió la distinción se celebró el Lunes 6 de Octubre en la Sala La Opera del Teatro El Círculo, y fue presidido por el Rector de la Universidad Nacional de Rosario, Lic Maiorana, a su izquierda el Mº De Raco y la directora de la Escuela de Música de la Facultad de Humanidades y Artes de la UNR, Prof. Marta Varela. Atrás el Coro de la Escuela de Música de a UNR formado por alumnos y dirigido por el Mº Miguel Angel Solagna.


En el mediodía de ese Lunes, en el lobby del hotel donde se hospedaba el maestro De Raco, tuvimos la entrevista que se convirtió en charla cuando participaron los que fueron sus alumnos durante su trabajo en la Escuela de Música de la otrora Universidad Nacional del Litoral y luego, como actualmente, Universidad Nacional de Rosario.
Antonio de Raco tiene 94 años envidiables años, es ágil, su voz es firme y jovial, y su humor es la mejor garantía de su lucidez e inteligencia,doscaracterísticasinseparablesde su personalidad. Le preguntamos que recordaba de aquel período de trabajo en Rosario entre los años 1963 y 1974 y él nos decía:

“Venía siempre porque tenía que venir, porque aquí podía enseñar como debía enseñar, estaba reconocido por la dirección, yo ya había estado en otras conservatorios oficiales y siempre allí estaba la resaca de costumbres, donde se olvidaba la calidad y se la despreciaba porque ponía en evidencia la capacidad.
Aquí me sentía cómodo porque pude hacer muchos trabajos, aquí hay dos personas que fueron alumnos mios. Con él recuerdo que pude hacer una experiencia con el primer estudio de Moscowsky, con Víctor Cortés, a él empecé a moverlo dentro de un sistema que luego fui perfeccionando y hoy ayuda a todos los alumnos porque brinda potencia, fluidez y confianza en sí mismo, es un sistema de digitación, ese estudio que era en mi mayor tocado como si no fuera en mi mayor, como si estuviera solo en teclas blancas, con mano suelta para evitar la contracciones musculares.
Este método ya está en un momento altísimo porque permite que uno aproveche el máximo de la digitación incluso para tocar pianíssimos porque cuanto más poder en esto se pueden hacer más sutilezas. Entre eso y el sistema de soltura (para evitar el desgaste) una carrera que levaba 10 años se puede lograr en cuatro años. Así sucedió con Lavandera, el llegó a los 12 años a estudiar conmigo y a los 16 ganó el Premio de Milán brillantemente sobre otros como 15 italianos que lo doblaban en edad.
Entonces, ahora Me siento muy feliz porque una experiencia que empezó con él (con Víctor Cortés) terminó siendo una parte muy importante de la enseñanza.”

¿Es cierto que se dedicó a enseñar para transmitir aquello que le ayudó a solucionar sus propias dificultades?

A De Raco: Un maestro trata de transferir todo lo que sabe y entonces a veces cuando se dá esa comunicación con el alumno le enseña al alumnos y el alumnos de las respuestas y esas respuesta dá lugar a otra investigación, y así avanza ese alumno y todos los otros.

¿Cuándo es el momento de empezar a enseñar…el momento de transmitir?

A De Raco: Cuando uno tiene ya incorporado conocimientos y noticias de que eso es algo valioso, sino que sentido tendría enseñar.

¿Donde nació?
A De Raco: En Cittanova, en Calabria, Italia, en la punta de la bota.
Mi casa tenía dos pisos, por una ventana hacia la izquierda veía el mar y hacia la derecha, la montaña con unos castañares fenomenales. Antes de cumplir los 9 años llegué aquí, el 24 de junio del año 24, en marzo del año siguiente fui al colegio y hablaba castellano de corrido, yo ya había hecho tercer grado en Italia así que me dí cuenta de como debía ser el castellano que también descendía del latín. Nunca tuve faltas de ortografías en cambio los otros chicos sí.

¿Cómo empezó su relación con la música?
A De Raco: Mi padre era músico tocaba en la banda municipal me enseñó solfeo, comenzando el año 25 un compañero de la banda y que había estudiado piano con Scaramuzza me enseñó el piano, y al año y medio le dijo a mi padre `mirá hay que llevarlo con el maestro porque yo ya no le puedo enseñar más’, tocábamos sinfonías de Beethoven de Haydn a 4 manos.

Qué errores que cometieron sus maestros no repetiría?
A De Raco: Scaramuzza fue mi único maestro del instrumento, yo lo recuerdo con muchísimo cariño, él se entregó a la enseñanza y dentro de lo que él había aprendido en Nápoles en un famoso conservatorio, era conocedor de lo que podía aquí ya empezó a quere conocer a Debussy y a Ravel, pero el mensaje de un nuevo mundo sonoro no lo podía traducir, como ya era otra generación me sentí fascinado con Ravel. Cuando empecé a estudiar composición escribí una sonatina a la Ravel.
Scaramuzza me enseñó todo lo que él sabía, lo demás lo tuve que descubrir yo.
Cuando entré al conservatorio ingresé directamente a la carrera de Composición, el jurado estaba integrado entre otros, por López Buchardo y allí fuimos condiscípulos con Ginastera.

Marta Varela: una de las característica del maestro De Raco como profesor de piano, era justamente el conocimiento de la composición, se metía en los elementos de la obra, no siempre los profesores de piano lo son y están más en otros aspectos más en lo estilístico, en la idea pianística.

A De Raco: Es que un día pensé: `si se muere Scaramuzza quien me vá a decir como toco´, yo hasta ese momento era una réplica de mi maestro, yo sentía que algo dentro de mi pugnaba para decir algo como mío. Entonces yo le dije, yo necesito saber como se hace la música, y allí a escondidas de mi padre fui a dar el examen para ingresar a la clase de armonía.
Me acuerdo que el día que fui a dar ese examen me equivoqué y tomé colectivo que en realidad seguía a un cortejo fúnebre y yo pensé: `¡Qué mala pata, me vá a ir mal!´.

Ana María Cué: para mi el maestro De Racco hizo del piano un lugar de aprendizaje, de literatura, de poesía. Siempre fue una persona de una cultura extraordinaria y de un gran humor (propio de las personas inteligentes), gustador de la vida. Una de las cosas sobre la técnica del piano es que él decía que no teníamos 10 dedos sino 20, porque tocaba el primer dedo y luego el primero con el segundo y luego el primero con el segundo y el tercero, así cada dedo se multiplicaba… así salían sonidos orquestales. Se exploraban los sonidos….

A De Raco: Es que el punto final de lo que enseñaba era la elaboración del sonido, porque todo lo demás es preparación, eficiencia técnica para lograr el sonido que uno quiere, hace así (simula tocar una tecla) y sale el sonido que se ha imaginado, antes que nada el sonido es el que se ha imaginado.

En el lobby del hotel: el Mº De Raco sentado, de izquierda a derecha atrás: Marta Varela, Ana María Cué (alumnas), Olga Baroni (madre de Caludio Baroni, alumno), Mirta Irusta (su esposa) y Victor Cortés (alumno).


María Josefina Bertossi
12 de Octubre de 2008
Rosario – Argetina

Antonio De Raco: recorrido
Pianista mundialmente reconocido, realizó sus estudios de piano con el eminente Maestro Vicente Scaramuzza, y de composición en el Conservatorio Nacional “Carlos López Buchardo”. Como pianista ha realizado más de dos mil presentaciones en recitales y conciertos con orquesta.
Integran su repertorio 52 conciertos de piano y orquesta, entre los que se encuentran: todos los de Mozart, ejecutados en forma integral en Buenos Aires, por primera vez en el año 1956, como el evento más importante de la conmemoración del nacimiento del autor en su bicentenario. Este ciclo lo reeditó como tal en la ciudad de Córdoba (Argentina). Todos los conciertos de Beethoven, cuyo ciclo fue también realizado en varias oportunidades en Argentina y sudamérica. Los dos de Brahms, los dos de Chopin, Schumann, Tchaicovsky, Grieg, entre otros, incluyendo los dos de Ravel, el Nro. 3 de Prokofiev y el Nro. 2 de Bartok.
Ha tocado en sus dos condiciones de solista y recitalista por toda Latinoamérica, Estados Unidos y Canadá. En Europa fue escuchado en Italia, España, Francia, Holanda, Alemania, Suecia y Rusia.

Pedagogo
La necesidad de explicarse y clarificar por qué y cómo era su quehacer instrumental y musical, lo volcó, paralelamente, a la enseñanza del piano.
Ha sido profesor del Conservatorio Nacional de Buenos Aires y del Conservatorio Municipal de la misma ciudad, habiendo ejercido también la dirección de esta casa de estudios. Fue profesor fundador del “Conservatorio Juan José Castro” y de la Universidad Nacional de Cuyo, y ejerció durante muchos años su profesorado en las Universidades Nacionales de Tucumán, Rosario y La Plata.
Ha dictado, en Argentina y varios países del exterior, numerosos cursos de perfeccionamiento y clases magistrales, ya sea abordando lo puramente musical o investigando exclusivamente la técnica, como estructura compleja y minuciosa, simple, pensada en función musical. En otros casos versaban sobre la integración de ambas columnas de la ejecución instrumental.
Ha sido Jurado de concursos nacionales e internacionales. Entre estos últimos se cuentan los de Montevideo (Uruguay), Jaen ( España) y el “Georg Enescu” de Bucarest (Rumania).


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