OSPR 045El maestro David del Pino Klinge, referente de la dirección orquestal en Latinoamericana, está en Rosario desde hace tres semanas conduciendo los 15 conciertos didácticos destinados a alrededor de 12000 alumnos de escuelas de la provincia en el Teatro El Círculo.  Antes de estos, tuvo a su cargo la dirección de un acontecimiento musical en la ciudad: la Sinfonía nº 1 de Mahler. Este director que ha dirigido muchas orquestas en Latinoamérica, Europa occidental y oriental, tiene una gran vocación por la divulgación musical y también, una idea muy clara de lo que una orquesta, particularmente en Latinoamérica, debe realizar.

 

¿Cómo ha sido la experiencia de los didácticos?
Muy buena. La  asistencia desde el  punto de vista numérica es importante y la atención de los escolares es magnífica y es un incentivo para todos los músicos de la orquesta por el interés y entusiasmo,  sobre todo porque es un grupo de  edad  difícil  (13 – 14 años)  Ya que una cosa es un concierto didáctico para niños ( con enfoque lúdico) y de otra manera,  son los didácticos para grupos universitarios o adultos. Así ,  nos anima  ver el comportamiento de estos alumnos.

¿Los guiones de estos conciertos son de su creación?
D del Pino Klinge: Tengo muchos conciertos didácticos durante los últimos veintidós años porque desde que empecé mi carrera hace treinta y seis como director siempre tuve claro que sobre todo las orquestas estatales en Latinoamérica  tienen que considerar que los conciertos de temporada son más que nada una cereza en la copa del helado (bonita, deliciosa, necesaria) pero  la actividad de la orquesta tienen que tener una provisión más.  Básicamente tres área: uno, estrenando e incluyendo siempre a los compositores locales, apoyando la creación nacional; dos, dando un espacio organizado bien programado e importantísimo para jóvenes solistas y directores latinoamericanos y, el tercer área es la labor didáctica no solo con niños sino con grupos que no pertenecen a las comunidades escolares. También en otras partes he hecho conciertos didácticos dentro de la programación de Temporada, con público de conciertos, con obras completas,  por ejemplo,  un ciclo que se llamaba  “Conociendo a Beethoven”  sobre  distintas facetas del compositor y del mundo que le tocó vivir hablando social, artística y políticamente. Tengo varios de estos programas pero aquí, para introducir a los escolares  me pidieron concretamente este: la orquesta y  su historia.

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David del Pino Klinge en la primera función ( 30 de agosto) del ciclo de conciertos didácticos 2013 de la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario)

¿La formación del  director de orquesta contempla la preparación para trabajar con conciertos didácticos?

D del Pino Klinge: No. Yo  enseño dirección orquestal en la Universidad de Chile y creo que  los alumnos aprenden con el ejemplo del maestro. Mis alumnos todos saben lo importante que es la actividad didáctica y de hecho muchos de ellos han sido mis asistentes y muchas veces  los más adelantados dirigen mientras hago las explicaciones. En realidad, creo que para esto a uno le tiene que gustar mucho ensañar y a partir de eso se vá  llenando de ideas, y adaptando algunas secciones. Por ejemplo, en estos conciertos de las 10 de la mañana, ayer introduje nuevas imágenes porque tuve en cuenta la reacción del público, como la pintura que muestra a Beethoven negándose a reverenciarse delante del emperador de Austria. Entonces, se vá adaptando y midiendo los tiempos.

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Los alumnos se ubicaron en la platea baja, platea alta, tertulia Alta y tertulia balcón.

La función de una orquesta sinfónica

“A mi me apasiona Latinoamérica aunque dirijo con gran placer en Europa o en Georgia, y por supuesto ir de gira con orquestas latinoamericanas como cuando fuimos con la de Caracas o con la de Chile. Sin embargo – aclara el director –  tengo muy claro y no lo digo por obligación sino por placer que mi misión y mi vida están en Latinoamérica y me apasiona todo lo que se puede hacer,  cada uno  por pequeño que sea, colocando los  granitos de una pared que nunca llegaremos a ver porque eso es un proceso muy largo. Eso vá más allá de la música porque el arte y la música sobre todo en los tiempos que vivimos tienen que cumplir una función social y de acercamiento, cada vez más lejos de esa idea elitista. Por eso, reitero que la cereza en la copa es inevitable y no digo que sea malo, de hecho yo trabajo con eso en un concierto de temporada pero son 1000 o 1500 personas las que se benefician con eso y cuando uno dirige una orquesta latinoamericana tiene que asegurar el futuro de la orquesta cumpliendo una labor de inserción social que la haga indispensable  cuando vengan tiempos difíciles en los que se piense por donde recortar. Una orquesta tiene que tener muy claro cual es su función además de hacer conciertos de temporada que podrían ser un 30 o 40 por ciento al año, es tener un gran porcentaje restante dedicado a la difusión de la música nacional, a los nuevos compositores, a los nuevos artistas- directores y solistas- y por supuesto, a esta faceta didáctica que para mi gusto podría desarrollarse mucho más. En las orquestas donde he sido titular he tratado siempre de que esto no sea una excepción, y en cada temporada anunciamos dos o tres ciclos didácticos.”

Georgia: “amor a primera vista”

Nacido en Perú,  vivió en Alemania (su ascendencia familiar cuenta a esta nacionalidad)  y su primer concierto profesional lo dirigió a los 17 años. Luego de ser galardonado en el Concurso Internacional “Arturo Toscanini” (Italia – 1986) llegaron las invitaciones para dirigir en Europa y así llegó a ser director en un país lejano como Georgia: “Fué maravilloso – cuenta – , cuando dirigí la primera vez en San Petersburgo, al siguiente año me invitaron a una gira por la URSS que incluía Georgia y allí  fue amor a mi primera vista, en las temporadas siguientes me invitaron  a dirigir la orquesta y luego fui director Principal invitado y luego me convertí en el primer director de la orquesta no georgiano».

La Tragedia

Esta no es la primera temporada en nuestra ciudad a la que llega este músico peruano, ya ha estado en otras, sin embargo, esta vez,  su arribo en los primeros días de agosto lo hicieron testigo de la tragedia que vivió la ciudad por la explosión de calle Salta. Para dos días después de ese triste hecho estaba programado el concierto con la sinfonía de Mahler y un concierto con el cellista Fernando Gentile. Para esa función que finalmente fue reprogramada, tanto del Pino Klinge como los integrantes de la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario habían trabajado mucho y una gran expectativa había surgido entre el público habitué :
“Yo tengo muy claro que la música es importante dice David del Pino Klinge – pero nunca, más que un ser humano, cuando pasó esto, al día siguiente  para mi no había dudas de que no se podía hacer un concierto, y después afortunadamente coincidimos todos y cuando se declaró el duelo nacional ya no había ninguna duda. No se puede hacer un concierto cuando todavía a pocas cuadras del teatro se están buscando víctimas. Es una cuestión de sentido común. Luego yo volvía para los didácticos y entonces allí pudimos reprogramar. Y si no hubiese sido así, bueno,  la vida está siempre antes que la música.

 Finalmente  Mahler

“Lo pudimos presentar al público. La  sinfonía de Mahler que era una novedad en Rosario, con tanta magnitud. La orquesta entregó el cien por ciento,  y lo hizo con gran musicalidad”.

 

Situaciones circunstanciales  impidieron encontrarme con el maestro del Pino Klinge en los primeros días de su estadía en Rosario, finalmente pudimos congeniar unos minutos y valió insistir en el encuentro para escucharlo y luego transcribir sus opiniones.

María Josefina Bertossi
11 de setiembre de 2013
Rosario – Santa Fé – Argentina


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