Dúo Gurevich - Cortés
Dúo Gurevich – Cortés

 

El dúo de violín y piano que integran  Elías Gurevich – Violín y Víctor Cortés – Piano se presentarán este  Sábado 23 de marzo a las 20 en la Biblioteca Argentina – Pje Alvarez 1550. Interpretarán tres sonatas de Debussy, Ravel y Franck.

 

 

 

Recorrido: Elías Gurevich

Recorrido: Víctor Cortés

 

Programa:
– Sonata en sol menor de Claude Debussy (1862-1918)
Claude Debussy abordó al final de su carrera, en el clima “nacionalista” de la primera guerra mundial, un proyecto de seis sonatas “a la manera de” los compositores barrocos franceses. Sólo logró terminar tres, y la de violín es la última. Cuando compone la Sonata núm.3 para violín y piano en Sol menor es un enfermo que tiene graves problemas para terminarla pero logró en ella una armoniosa fusión de los dos instrumentos, igualando los milagrosos logros de Mozart o de Brahms. La primera audición fue dada por el violinista Gaston Poulet, con el propio compositor al piano, el 5 de mayo de 1917 en París.

– Sonata en sol mayor de Maurice Ravel (1875-1937)
La Sonata para Violín y Piano en Sol mayor de Ravel, es una partitura que tuvo un largo proceso de gestación: fue esbozada en 1922, emprendida el año siguiente y se acabó en 1927. Fue la última aportación de Ravel a la música de cámara, compuesta, según su autor, «para dos instrumentos incompatibles en esencia» , y según F.R. Tranchefort, se caracteriza por una «desnudez extrema y por la voluntad de individualizar a los dos instrumentos tanto en sus registros expresivos como por sus timbres, para desembocar en combinaciones sonoras a menudo inéditas».
El violinista y compositor rumano Georges Enesco estrenó la obra el 30 de mayo de 1927, en la sala Erard de París y el piano estuvo a cargo del propio Ravel.

– Sonata en la mayor de Cesar Franck (1822-1890)
César Franck compuso en 1886 su única Sonata para violín y piano como regalo de bodas al gran violinista belga Eugéne Ysaÿe, quien la estrenó y paseó luego por todo el mundo. Es una de las obras fundamentales del dúo violín-piano y ejemplo perfecto de la construcción cíclica que preconizaba su autor. Los cuatro movimientos, en efecto, están tejidos alrededor de una idea musical común, que se transforma y reaparece mostrando la maestría del autor en el arte del desarrollo. Es una obra maestra absoluta de inefable belleza.

 17 de marzo de 2011
Rosario – Santa Fé – Argentina


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