La partida de María Eugenia Barbarich, la partida de Quena, a muchos de los que hemos compartido el placer de hacer música nos ha hecho volver para atrás y recordar buenos momentos vividos en el Coro Estable de Rosario y en el Conjunto Pro Musica de Rosario, instituciones a las que ella estuvo íntimamente ligada. Hoy es inevitable recordar el momento en que la conocimos y todos los otros momentos que vinieron después con su presencia, y es que las personas, felizmente, nos formamos como tales a partir de los que nos dejan nuestros padres, nuestros amigos o nuestros “maestros” como ha sido el caso de Quena.
Si hay algo que hemos aprendido o hemos pretendido imitar de su persona es sin duda su criterio amplio para no privarse de escuchar todo, su criterio a la hora de seleccionar un repertorio, o su criterio para alcanzar siempre la buena calidad.
En mi caso, no faltó de su parte la palabra de aliento o el consejo para mejorar, o el “te felicito” después de un concierto o después de una humorada con la que ella se divertía mucho, y muy especialmente no faltó el té que compartimos cuando me preparó los textos literarios para un recital que se llamó “Bestiario en la música, la literatura y la pintura”.
Sé que el mejor homenaje que le podemos hacer quienes la conocimos es continuar trabajando con un amplio criterio que nos permita no cerrarnos solo a nuestro género musical, alentando a las jóvenes generaciones de músicos y entendiendo la educación musical como la posibilidad de despertar en los niños su sensibilidad.

María Josefina Bertossi


El pasado Viernes 30 de Noviembre falleció en nuestra ciudad, María Eugenia Barbarich (Quena), docente y pedagoga especializada en la educación musical de los niños y jóvenes .
Quena fue fundadora, socia honoraria y vitalicia del Conjunto Pro Musica de Rosario, Asesora Pedagógica del Instituto Pro Musica Rosario y Musical y de Repertorio del Pro Musica Niños Rosario. Además, fué docente en distintas instituciones eduactivas en distintos niveles, incluyendo las de formación docente. Por otra parte, tanto la Asociación Cultural El Círculo como el Mozarteum Argentino Filial Rosario contaban con su asesoría artístico-musical en la programaciones de la Temporada.

Esta es la última entrevista que tuvimos con ella, la publicamos hoy en honor a la fecha de su nacimiento, el 13 de Diciembre:

Una mañana de Sábado, en su casa de calle de San Luis al 800, Quena nos decía:
“Lo más importante para enseñarle música a los chicos es que puedan expresarse desde el vamos musicalmente, despertando su sensibilidad musical haciendo música. En otros tiempos los conservatorios empezaban con el solfeo, la teoría, hasta que llegaban a la práctica musical, eso no significaba que hubiera un impulso para despertar la sensibilidad.

¿Cómo tiene que conformarse el repertorio para trabajar con los chicos?
Quena: Siendo una de las fundadoras del conjunto Pro Música, yo ya estaba trabajando y en algún momento dada mi formación pedagógica pensé que era una oportunidad para aplicar esos conocimientos.
Ya existía el conjunto en donde se practicaba música desde la gregoriana, edad media , renacimiento, barroco, clasicismo, romanticismo hasta llegar a nuestros días. Para seleccionarla siempre me regía por algo que estaba dentro mio, porque yo sentía que esa era la música y lo manifesté con determinados profesores de música, eso lo interpretaron como si yo me sobrevalorara, como si hubiese sido la dueña de la verdad y sinceramente nunca lo pensé así , era simplemente lo que a mi me nacía y quería que eso llegara así a los demás.

¿Por qué un repertorio sí y otro no?
Quena: Como te dije abarcábamos todas las etapas, puesto que en el conjunto estaban los instrumentos antiguos y los chicos tenían posibilidad de utilizar materiales que le son ajenos a otros institutos que no poseen ni los instrumentos ni los intérpretes que lo puedan hacer. Decidimos incorporar un repertorio variado que incluyera también ese tipo de música que no le era habitual y sobre todo para contrarrestar el efecto tan negativo de lo que reciben permanentemente de la música comercial.

¿Ese efecto negativo cómo lo describiría?
Quena: A los chicos a través de la radio y la TV y de lo que oyen involuntariamente en la calle se les vá incorporando fuertemente tanto que es difícil de contrarrestarlo con un grupo mínimo en comparación con la enormidad de oyentes habituales.

¿Qué cosas negativas reciben los chicos?
Quena: Para mi es importante que se incluya la música popular, no populista, porque forma parte de nuestro entorno, siempre que tenga calidad, eso lo perciben los que son músicos como son nuestros profesores.
Creo que, por ejemplo, quien hace una labor fundamental porque recorre todos los géneros con una musicalidad extraordinaria es Susana Rinesi*, quien fue una de nuestras primeras alumnas, ha dirigido coros, conjuntos populares, toca el bandoneón, y como ella dá clases con todos los instrumentos y con todo el repertorio incluido el popular, abarca todo y lo puede hacer por su extrema musicalidad y habilidad para tocar todos los instrumentos.

¿Qué características tiene que tener una canción para los chicos?
Quena: Si recorren todo lo que está grabado, allí está claramente observable cuáles han sido las canciones de carácter popular.
En general son canciones que han sido transmitido por tradición. Las tradicionales, han sobrevivido el paso de los siglos, se siguen manteniendo practicando en muchos países, se las sigue cantando en francés, en inglés, en portugués, como por ejemplo: Sobre le Puente d’ Avignon o Mambrú se fue a la guerra.

En todos estos años que es lo que más le ha gustado hacer o ver como resultado?
Quena: Me gusta ver como los alumnos y los profesores forman un todo común y estos últimos le enseñan a los primeros a respetar los instrumentos, a quererlos, a transportarlos de un lugar a otro y guardarlos en su lugar correspondiente.

Mi máxima felicidad ha sido, todas las veces que yo he asistido a observar clases, no solamente cuando había clases abiertas con padres y familia, sino cuando yo asistía para observar como estaban dando las clases los profesores y cada uno de ellos me ha transmitido la felicidad de saber que estaban haciendo música y de la buena música y que eran tan felices los profesores como los alumnos. Todo eso me han transmitido y hasta hoy me emociona.

* Susana Rinesi fue alumna y actualmente es docente del Instituto Pro Musica de Rosario


María Josefina Bertossi
12 de Diciembre de 2007
Rosario – Argentina


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