A finales del silgo XVIII el Pago de los Arroyos tuvo su oratorio en torno a la capilla con la imagen de la Virgen del Rosario (en el mismo lugar donde se encuentra la Catedral) de allí la celebración del 7 de octubre por advocación de la Virgen del Rosario. En 1823, el lugar recibió el título de «Ilustre y Fiel Villa» y desde entonces, se la denominó Villa del Rosario. En 1852 fue declarada ciudad y se la mencionaba como Ciudad del Rosario, el Rosario de Santa Fe, o comúnmente como “El Rosario”. Pasaron tres siglos desde aquel pago que creció con aciertos y defectos hasta este 2020 no pensado que nos alejó de las actividades que más amamos. Acomodarnos en la butaca, aplaudir, escuchar los instrumentos y las voces que suenan a pocos metros, sentarnos cerca o lejos de esas personas que cruzamos siempre en cada actividad, charlar con amigos y conocidos del acontecer,  esperar un rato más para saludar a los intérpretes y el café antes o después. Todo eso y a todos ellos disfrutábamos. En el Día de Rosario saludamos al público que hace  casi 7 meses, extrañamos.

 

María Josefina Bertossi
7 de octubre de 2020
Rosario – Santa Fe – Argentina

 


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