Con entrada Libre y Gratuita, el Cierre del Ciclo de Conciertos de Cámara que organiza la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario – Artes Musicales en Vivo, estará a cargo de Golias Ensamble con la dirección del Maestro Gabriel Garrido quien ha elegido un repertorio que mostrará a través de las obras de Monteverdi y Caccini, el genio y la pasión del «seicento» italiano. La función tendrá lugar el Domingo 29 de abril a las 18 en el Museo Castagnino – Bvard Oroño y AV. Pellegrini: «…la exaltación de las pasiones humanas y la importancia dada al músico capaz de transmitirlas supone una teatralización de los afectos: la música se vuelve representativa y las primeras óperas son teatro en música…» señala en su texto, el Maestro Garrido.

 

En esta oportunidad los cantantes serán , Mabel Ingegnieri y Romina Amorusos, opranos; Pablo Travaglino, contratenor;
Julián Herdt, tenor; Mariano Fernández Bustinza, Barítono y Adrián Katzaroff, Bajo. Los Instrumentistas, Rodolfo Marchesini, Nicolás Togneatto y Paula Weihmuller, violines barrocos; Paula Weihmuller, viola barroca; Guido Wardak, violoncello barroco; Manuel Marina y Ana Fumagallo, violas da gamba; Irene Chaina, violone; Sergio Casanovas y Javier Moglione, guitarras, tiorbas y Manuel Marina, clave y órgano:

Caccini – Monteverdi, el alba del barroco, teto de Gabriel Garrido 

En el año 1600 la primera ópera de la historia, resultado de las investigaciones artísticas de la Camerata Fiorentina del conde Giovanni Bardi buscando el ideal humanista de Unión de las Artes,  es compuesta por los cantantes Jacopo Peri y Giulio Caccini. En 1601 Caccini escribe su tratado Le Nuove Musiche y en 1607 el Orfeo de Monteverdi es representado en Mantova.  En pocos años se produce en el norte de Italia una verdadera revolución en el mundo de la música. Una praxis de canto nueva, destinada a expresar las emociones del texto, los affetti, es desarrollada por los cantantes, seguidos por los instrumentistas y teóricos de la música. Los ornamentos, que durante el Renacimiento servían para « vestir » el texto y al placer del oído, en el nuevo estilo tendrán la función de expresar las emociones humanas, tanto aquellas contenidas en el texto como las que produce el intérprete cuando canta o toca. Este descubrimiento de los dos afectos, intrínseco y extrínseco, según el teórico Zacconi, propone una nueva era musical al finalizar el siglo XVI. La exaltación de las pasiones humanas y la importancia dada al músico capaz de transmitirlas supone una teatralización de los afectos: la música se vuelve representativa y las primeras óperas son teatro en música.

En este contexto, dos figuras aparecen para trazar el camino que seguirá desde allí en adelante nuestra música occidental: el cantante Giulio Caccini y el genial compositor Claudio Monteverdi. El primero, miembro de la Camerata Bardi, aparece como el primer « divo » de la historia. Cantante célebre, se vuelve compositor para darnos los ejemplos de la nueva expresión musical. Su música, esencialmente madrigales y arias, es uno de los primeros ejemplos de bajo continuo, es decir un bajo que acompaña y libera el cantante de las imposiciones del contrapunto polifónico, elemento fundamental de las primeras óperas barrocas y base del recitar cantando. Su extenso prefacio a la edición de las Nuove musiche explica detalladamente al lector las bases del nuevo estilo y contiene los ornamentos y los elementos técnicos para lograrlo.

Monteverdi es sin duda el mayor compositor de la Historia de la música. Su genio creador no tiene límites y sus obras mayores son íconos del arte: su famoso Orfeo y el Combattimento de Tancredi y Clorinda, en la música profana, el célebre Vespro della Beata Vergine en la música sacra transforman el Renacimiento en Barroco. En el Vespro,  haciendo entrar las emociones humanas en la liturgia; en el Combattimento inventando la manera de representar la ira en música, técnica que adoptarán la mayoría de los compositores aún más allá del barroco; en el Orfeo llevando el dramatismo de la « favola in musica» a niveles insospechados, haciendo de la ópera una obra maestra.

En este concierto queremos presentar algunos aspectos del nuevo estilo. El mito de Arcadia y la utopía de un mundo ideal con Petrarca como precursor y Guarini como representante mayor (Il Pastor Fido), el género representativo con el Rapimento di Cefalo (perdido) y el Combattimento, y los opuestos de amor y guerra del octavo libro de Monteverdi: los Madrigali guerrieri et amorosi, reproduciendo en la música el chiaroscuro  pictórico de un Caravaggio. El Barroco acaba de nacer.

 

26 de abril de 2018
Rosario – Santa Fé – Argentina

 


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