Desde hace un poco más de diez años Tatiana Fesenko junto a su esposo Vasily Ostrovky, artistas eméritos rusos, residen en la ciudad de Rosario y dirigen la Academia de Ballet Clásico Ruso. En estos años han desarrollado una destacada labor en la danza que se suma a las actividades artísticas de nuestra ciudad y las realzan. En este artículo entrevistamos a quien fuera compañera, nada menos que de Mijail Barishnnikov.
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“Fesenko brilla con su encanto inimitable. Sobre todo en La Sílfide: la claridad espiritual de su personaje, la sinceridad, el alegre presentimiento del amor.
Fesenko ya demostró que ella puede hacer muchas cosas. Siente con delicadeza la esencia de la comedia, recordemos su alegre, jocosa y elegante Swanilda de Coppelia (Vinogradov). Ella también sabe ser impactante como por ejemplo en Paquita.”
Fragmento del artículo del Leningrado Vespertino firmado por Valentina Mironova, Master en Arte.

Para completar la idea sobre esta figura de la danza agregamos que el propio Khatchaturian (el compositor armenio) llegó a la premiére de “Gayaneh” con un ramo de lilas blancas, traídas de su tierra natal, para la protagonista de la obra: Tatiana Fesenko.

Tatiana Fesenko nació en Rostov, Rusia, y desde aquellas lejanas tierras europeas llegó un día con su familia para organizar la academia de ballet ruso basada en la Escuela Vaganova. Desde Rosario, Tatiana es invitada para dictar cursos en Buenos Aires, y hasta Rosario, también llegan bailarines del Teatro Colón, del Teatro San Martín, o del vecino país del Uruguay para tomar sus clases.
Sus alumnos han obtenido ya 85 premios en concursos latinoamericanos de ballet, ha sido distinguida como la mejor maestra extranjera con el Premio Nacional de Danza 2002 otorgado por la Confederación Interamericana de la Danza de Buenos Aires, su nombre y biografía figuran en el libro de la danza que publicó esa organización y también en la enciclopedia de Ballet ruso de Rusia.


“Tuve, gracias a Dios, una linda carrera, trabajé con muchos profesores y coreógrafos, famosos nombres (O. Vinogradov, N. Dolgushin, B. Eiffman, I. Belsky, N. Boiarchikov, E. M. Fon Rozen, T. Vecheslova y otros) y pude bailar como primera bailarina en las premiere de sus espectáculos. Por más de 20 años actué como primera bailarina con parteneires como N. Dolgushin (un famoso bailarín ruso y coreógrafo), mi esposo V. Ostrovsky también primer bailarín y muchos otros en el teatro Musorgsky (Maliy teatr, San Petersburgo, Rusia) Así como me invitaban a bailar en distintos teatros (Kirov, del palacio del Kremlin de Moscú) y también bailé en EEUU, Francia, España, Japón, Inglaterra, Alemania e Italia. Luego trabajé también como docente en el Conservatorio de San Petersburgo donde se preparan profesores y directores de ballet y profesora en la escuela Vaganova y en el ballet juvenil del teatro Kirov”.

Tanto Tatiana Fesenko como su esposo Vasily Ostrovky han sido primeros bailarines de San Petersburgo, y son Artistas Eméritos Rusos, títulos que les otorgó el Ministerio de Cultura de Rusia. También son coreógrafos y profesores egresados del conservatorio de San Petersburgo y pusieron espectáculos en muchas ciudades de la URSS (Moscú, Lvov, Tallin, Sverdlovsk etc.) Por sus trayectorias en la danza, sus presencias honran nuestra ciudad.

¿Cómo es que llegaron estos artistas eméritos rusos a Rosario?
Tatiana Fesenko: Hace unos años me invitaron a formar una Escuela de Ballet con la metodología rusa Vaganova, y entonces, vinimos a formar esta escuela, y así nos quedamos, uno año más, y otro, y otro. Aquí, encontré muy buenas alumnas con condiciones para bailar, esto es una alegría para nosotros, ahora son como una familia para nosotras, llegan como alumnas después son como nuestras hijas, trabajamos mucho y también hacemos espectáculos. Nos pone muy felices que en estos 10 años algunos de nuestros alumnos hayan entrado al Colón con becas, al ballet Juvenil del mismo teatro, al Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín de Buenos Aires, al ballet del Teatro Libertador San Martín de Córdoba, a compañías de España, EEUU y Tokio, o por ejemplo como recientemente Erika Zimermann y la beca que obtuvo para tomar clases en el Ballet de Nashville, EEUU.

¿Qué es la escuela Vaganova?
T.F.: Es una de la mejores metodologías para enseñar ballet. No puedo decir que diferencias hay con otras escuelas porque yo me forme con esa escuela, bailé y hoy en enseño con esa misma metodología. A. Vaganova (1879-1951) había sido muy famosa profesora y bailarina rusa, que había formado una técnica clásica que es ampliamente usada para enseñar ballet alrededor del mundo. El sistema de Vaganova ha unido lo mejor de la técnica internacional de ballet. Vaganova trabajó en San Petersburgo, Rusia.

¿Qué recuerdos tiene de Mijail Barishnikov?
T.F.: Por concurso entramos a la academia Vaganova, y luego la terminamos juntos como unos de los mejores alumnos. Tengo muy buen recuerdo de él, era excelente bailarín y muy buena persona.

¿Cuándo comenzó su inclinación hacia la danza?
T.F.: Mi madre dice que yo bailaba desde que nací pero teníamos una vecina que era bailarina y ella habló con mi mamá y le dijo que yo debía ir a estudiar en serio y tener una carrera. Entré a la Escuela a los 10 años, era una escuela oficial en Minsk, allí encontré una muy buena profesora, N. Mlodzinskaya que había sido primera bailarina de San Petersburgo en el Kirov (Mariinsky) y luego, cuando ingresé por concurso a la Escuela Vaganova, allí mi profesora era E. Shiripina, metodóloga principal de la Escuela Vaganova de San Petersburgo. Fui muy afortunada por tener muy buenos profesores durante toda mi vida.

¿Ha vuelto a su país natal?
T.F.: He vuelto muchas veces pero queda muy lejos, allí tengo mi mamá, parientes, amigos.

En aquellos años, de qué manera el estado se ocupaba de los niños que demostraban condiciones para la danza?

T.F.: Era educación gratuita y había concursos. Por ejemplo para ingresar a la Academia Vaganova de San Petersburgo venían bailarines de todas las naciones de Unión Soviética y del extranjero.
Ahora, el ballet creció para todo el mundo, Argentina tiene muy buenos bailarines, Bocca es excelente, Guerra, Paloma Herrera, Cassano, Iñaki Urlezaga y tantos otros.

¿En la actualidad todavía existen las marcadas diferencias entre una escuela de ballet y otra, entre el ballet ruso, la escuela francesa…?
T.F.: El ballet es internacional y se usa terminología francesa para enseñar pero la influencia rusa es importante. En mi opinión cada escuela ya sea rusa o francesa es exitosa porque tienen similitudes ya que la base es danza clásica.
En nuestro caso, tenemos la tradición de que una bailarina le muestre a otra, de primera mano la coreografía, eso es una tradición en el mundo del ballet, se les pasa la expresión, los sentimientos. Las coreografías están en la mente y con mi esposo podemos adaptarlas según el nivel de las alumnas. También les enseñamos el lenguaje de cada ballet, el por qué de cada movimiento, la historia que hay detrás.
Para este año hemos programado una gala con el segundo acto de Giselle, además de Danza moderna y tango.

GALERIA DE IMAGENES


Tatiana Fesenko, ballet: «La Silfide»


T. Fesenko y N. Dolgushin ballet: «Giselle»


Tatiana Fesenko, ballet: «La Primavera Santa»


Fesenko, Primera Sílfide de la URSS y Vasili Ostrovsky en el ballet «La
Silfide»


Tatiana Fesenko y Vasily Ostrovsky en ballet: «Gayane»


Gala dedicada a los 100 años del
Teatro El Círculo: Tatiana Fesenko, Vasily Ostrovsky y la
Compañia de la Academia de Ballet Clásico Ruso


María Josefina Bertossi
Rosario – Argentina
8 de Abril de 2006


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