El sábado 4 de agosto a las 21 Alexander Panizza se presentará en la edición 2018 del ciclo Puerto de la Música del Centro Cultural Parque de España. Inteprterá las cuatro Baladas de Frédéric Chopin (1810-1849) y cinco de los denominados Études-Tabelaux (Estudios Cuadro) de Sergei Rachmaninoff (1873-1943). El programa se completará con dos piezas del compositor contemporáneo greco-canadiense Constantine Caravassilis. Nacido en Rosario y formado en Canadá, luego de una prolongada residencia en Argentina Panizza regresó al país del Norte, y actualmente está radicado junto a su familia en Toronto.  Argentina, y Rosario en particular, están siempre en su camino.

Luego de su actuación en el Parque de España, el pianista tocará en el Centro Cultural Kirchner de Buenos Aires que se grabará para Radio Nacional; a principios de septiembre próximo regresará a Rosario para interpretar un concierto de Mozart junto a la Orquesta Sinfónica Provincial de esta ciudad, y después viajará a China, donde girará por siete ciudades con una orquesta de cámara dirigida por Fabricio Brachetta (otro rosarino); con esta misma formación camarística tocará el concierto Emperador, de Beethoven, en Londres, antes de regresar a Toronto. “Me gusta mucho cada tanto venir a Latinoamérica”, dice Alexander, antes de adentrarse a comentar el repertorio que va a interpretar en el Parque de España.

Programa en el Príncipe de Asturias
Cargadas de romanticismo e inspiradas en poemas de su amigo Adam Mickiewicz, Chopin compuso las cuatro Baladas entre 1830 y 1840. “Siempre tuve ganas de tocar en ciclo las cuatro; individualmente había tocado sí, en conciertos, tres de ellas, pero nunca en conjunto. Si bien las Baladas no fueron pensadas así por el compositor, su interpretación en conjunto me sugiere una especie de gran sonata de cuatro movimientos en la cual uno puede apreciar toda la gama expresiva chopiniana”, señala Panizza.

“Son fantásticas las cuatro, cada una a su manera. Muchas veces-añade- uno tiene el problema de combinar la interpretación de muchas obras juntas, una al lado de la otra, porque siempre está el riesgo de delimitar algo. Sin embargo en este caso, tocándolas así, las cuatro se combinan muy bien, por el carácter de cada una de ellas y además porque no son obras muy largas”.

Constantine Caravassilis

“Es un compositor a quien he conocido personalmente en Canadá –comenta Panizza-, cuya historia de vida tiene ciertos paralelos con la mía: es de origen griego, nació aquí en Canadá, pero se fue a Grecia para luego regresar a su tierra natal y quedarse”.

De este compositor, Panizza tocará “Una Marioneta Galiforme y El Alma Ascendiendo, “dos obras evocativas con un lenguaje muy accesible para el público”, según adelanta. “Hay veces que la música contemporánea es difícil de captar en primera audición, pero este no es el caso. La música de Caravassilis se nutre de muchas cosas de lo griego, y del culto griego ortodoxo, hay aires de música litúrgica en esas composiciones. Y además el uso pianísitico en ambas obras remite al Romanticismo y a principios de siglo XX. Una Marioneta Galiforme evoca mucho a Rachmaninoff o a Petrushka, de Stravinsky. El Alma Ascendente es una especie de canto expresivo, y digamos que ambas son una especie de respiro para lo que viene,  cinco de los llamados Estudios Cuadro de Rachmaninoff. Creo que estos cinco Estudios… son el pianismo más denso y rico”. Cuatro del Opus 39 y uno del Opus 33,  el pianismo en todo su esplendor, dotado de un virtuosismo técnico que sugiere imágenes, muy del estilo de las piezas de carácter.  Ya en el Romanticismo el Estudio empezó a mutar a una especie de pieza de carácter, con mucho brillo pianístico, mucha bravura y velocidad. Creo que todo este repertorio es un programa de mucha riqueza pianística y musical”.

2 de agosto de 2018
Rosario Santa Fé – Argentina