El Maestro Nicolas Rauss describe brevemente cada una de las obras que se escucharán en el primer concierto de la Temporada 2008 de la Orquesta Sinfónica Provincial de Rosario. Obras: una obertura del compositor brasileño Padre José Maurício Nunes Garcia (1767 -1830) y dos obras instrumentales y dos cantatas de Joseph Haydn
(1732 – 1809). Solista Invitada: Adriana Sansone (soprano).
Basílica Menor “San José”, de San Martín y Cochabamba, Jueves 13 de Marzo a las 20:30.

La OSPR inaugura su temporada 2008 con un programa Haydn muy intencionalmente: él es el padre del sinfonismo, es una fuente a la cual es bueno volver, para disfrutarlo, ejercitarlo, para poder entender y conocer todo lo que vino después. La seguidilla de obras que se presentan en este programa demostrarán, esperemos, que la imaginación de Haydn tenía muchas facetas, de la atmósfera de oración de los movimientos lentos de las sinfonías nº 77 y 75 al dramatismo casi teatral de la “Scena di Berenice”.

Entre sus más de 100 sinfonías se dan casos en los cuales uno de los movimientos nos parece mucho más inspirado que los demás, y hoy, en un programa dedicado a este autor, nos pareció posible presentar un sólo movimiento de una sinfonía por esta razón: el Andante Sostenuto de la sinfonía nº 77, cuyo canto es una de las hazañas de Haydn.

La sinfonía nº 7 ha llamado la atención de Mozart, quien ha recopilado su tema inicial. Es una obra concisa, concentrada, cuyo abanico expresivo va de la seriedad solemne al presto más chistoso. Su 2º movimiento, lento, es excepcional: nos parece presenciar el clima de una oración, e incluso se presienten las respiraciones íntimas de esta. Al otro día de una ejecución de esta sinfonía, en Londres, un predicador inglés se acercó a Haydn, y le contó que estaba en un estado de profunda melancolía, porque había soñado durante toda la noche con este 2º movimiento, como si fuera una premonición de su muerte. Un mes después, Haydn supo que este hombre había fallecido…

“Miseri noi, misera patria” es una cantata que comienza justo después de la destrucción de una ciudad por invasores. La soprano lamenta los daños hechos por los hierros, por las inundaciones y los incendios, oye los gemidos de los damnificados, y se abandona en el aria central “Funesto horror de la muerte…” El final de la cantata exige proezas a la soprano en vertiginosas coloraturas. Fue descubierta en la mitad del siglo XX y ejecutada por primera vez en nuestros tiempos en 1958!

En la Escena de Berenice, es una formidable evocación dramática de una mujer cuyo amado se muere. En el recitativo inicial, ella se reprocha no poder hacer nada, se siente perdida. En el Aria central, le pide a u amado de no partir, y el Allegro final, se rebela. Este escena fue compuesta para una de las cantantes más famosas de su tiempo, la Sra. Banti, y fue dada por primera vez en el último programa que Haydn dio en Londres en 1795, junto a sus sinfonías nº 100 y 104.

¿Porque entonces comenzar este programa por una obertura de otro autor? Es la forma elegida por el nuevo Director de la Sinfónica de Rosario, europeo de nacimiento, de rendir un homenaje a este continente sudamericano que lo ha adoptado muy generosamente. Se trata de una obertura clásica, de un estilo vecino al de Haydn, pero de un autor brasileño, el Padre José Maurício Nunes Garcia, que, según se cree, se hubiera relacionado por carta con Haydn. Su estilo es clásico, pero sospechamos que la forma en la cuál aparecen musicalmente los relámpagos no tiene igual en la literatura europea: hay aquí un sentido “telúrico” bien propio.

Nicolas Rauss
Marzo de 2008


7 de Marzo de 2008
Rosario – Argentina


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