Imagen de la versión en DVD
Continúa la buena idea del ciclo Proyección de óperas completas en pantalla grande en el Teatro El círculo con la presentación y comentarios previos del Dr. Juan Carlos Picena. El Jueves 15, Tosca, de G. Puccini.

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Se trata de la versión de Franco Zeffirelli para el Metropolitan Opera House de New York en 1985. El rol de Cavaradossi estuvo a cargo del tenor Pládido Domingo, considerado el más completo intérprete de este personaje a lo largo de la historia de la lírica. Junto a él estuvieron Hildegard Behrens como Floria Tosca, Cornell Macneil como Scarpia. La dirección estuvo a cargo de Kirk Browning

`Tosca´ de G. Puccini, Giacosa e Illica – Argumento:

ACTO I – Iglesia Sant’Andrea della Valle
Angelotti, excónsul de la República Romana, ha huido de la prisión y se refugia en la iglesia. Su hermana, la marquesa Attavanti, le había enviado un mensaje en el que decía que en la capilla familiar encontraría ropas para disfrazarse de mujer y poder huir de Roma. Angelotti busca la llave, abre la capilla y se esconde dentro. Aparece el Sacristán que ha creído oír pasos, pero sólo encuentra el cesto de la comida del pintor Mario Cavaradossi. Se escucha el toque del Ángelus, y en este momento llega el pintor para proseguir el trabajo con el cuadro. El sacristán reconoce en el retrato de la María Magdalena a una dama rubia que estuvo rezando en la iglesia. Pero el pintor sólo piensa en su amada – Floria Tosca – una actriz y cantante de ardientes ojos negros.
Angelotti, creyendo que está solo, deja su escondite, pero Cavaradossi le ve y, al reconocerlo, se muestra dispuesto a ayudarle a escapar. Se oye la voz de Tosca, Cavaradossi ofrece su comida al fugitivo y éste se esconde de nuevo. Llega Tosca y, convencida de haber oído voces y ruidos extraños, monta una escena de celos. Al advertir el parecido del retrato de la Magdalena con la Attavanti, sus sospechas aumentan. Finalmente acepta que sus celos atormentan a Cavaradossi y decide marcharse, calmada.
Reaparece Angelotti y Cavaradossi le ofrece su casa de campo, donde suele reunirse con Tosca, para refugiarse hasta que pueda abandonar el país. Se oye el cañón del castillo de Sant’Angelo: la fuga de Angelotti se ha descubierto. Cavaradossi decide él mismo acompañar a Angelotti a la casa.
Entra, jubiloso, el Sacristán para comunicar al pintor la noticia de que Bonaparte ha sido derrotado. LLegan los coristas de la capilla: habrá Te Deum de acción de gracias y cobrarán doble. Pero su alegria es interrumpida cuando llega el jefe de policía Scarpia con sus esbirros que proceden a registrar la capilla de los Attavanti y encuentran el abanico con el escudo de armas de los Attavanti, así como la cesta vacía. Scarpia deduce que Angelotti ha sido ayudado en su fuga.
Reaparece Tosca deseando ver a Cavaradossi, y Scarpia le insinúa que el pintor se ha marchado con la dama del cuadro. Tosca, celosa, decide sorprenderlos en la casa de campo. Scarpia manda a Spoletta para que la siga y detenga a Angelotti si lo encuentra allí. Mientras tanto, Scarpia no sólo planea capturar a Angelotti sino también seducir a Tosca. Se inicia el Te Deum y todo el mundo se une a la plegaria general.

ACTO II – Palacio Farnese. Oficinas de Scarpia
Sentado en su oficina del Palacio Farnese, Scarpia reflexiona sobre la búsqueda de Angelotti y acerca de sus deseos amorosos. Se escucha el eco de la fiesta que da la reina en honor de la victoria. Scarpia ordena que Tosca sea conducida a su presencia, concluida su actuación ante la reina. Spoletta, muerto de miedo, trae la noticia de que Angelotti no ha sido hallado, pero se salva de las iras de Scarpia, al anunciar que han podido detener a Cavaradossi. Scarpia interroga a Cavaradossi, pero viendo que las buenas formas no dan resultado, ordena a uno de sus esbirros que comience a torturarle para que confiese. En medio de la tortura llega Tosca, que, escuchando los gritos de dolor de su amado Cavaradossi cede a las presiones de Scarpia y confiesa dónde se halla oculto Angelotti, consiguiendo que la tortura se interrumpa.
Pero cuando Cavaradossi se da cuenta de que la tortura ha cesado gracias a la confesión de Tosca, la acusa de traidora. Llega Sciarrone para transmitir a Scarpia una grave noticia: Napoleón ha ganado la batalla de Marengo y las tropas absolutistas se han dado a la fuga. Cavaradossi, no pudiendo contener su júbilo, exclama su fé en el próximo fín de la tiranía. Scarpia no puede consentir tales comportamientos y ordena que el prisionero sea preparado para ser inmediatamente ejecutado. Quedan solos Scarpia y Tosca. El jefe de policía ofrece a Tosca la posibilidad de salvar la vida de su amado pintor a cambio de que ella ceda ante sus deseos amorosos. Tosca intenta huir, pero en su desorientación no sabe hacia dónde.
Sus lágrimas y ruegos no le sirven de nada y se ve obligada a ceder: será suya, pero antes exige un salvoconducto para que ella y su amado puedan huir de Roma. Scarpia finge dar las órdenes oportunas a Spoletta para que la ejecución de Cavaradossi sea sólo simulada, añadiendo enigmáticamente: «Como hicimos con el conde Palmieri». Spoletta, que sabe muy bien que Palmieri fue ejecutado, se va , y Scarpia, impaciente, quiere lanzarse ya sobre su víctima, pero antes Tosca exige el salvoconducto. Mientras Scarpia escribe, Tosca se apodera de un afilado cuchillo. La suerte de Scarpia está echada: Tosca aprovecha la ocasión para apuñalarlo en el pecho, coge el salvoconducto y se va después de haber puesto dos candelabros encendidos junto a la cabeza del cadaver de su mortal enemigo y un crucifijo sobre su pecho.

ACTO III – Terraza superior del castillo de Sant’Angelo
Amanece. Se escucha el canto de un pastor y las campanadas de las iglesias de Roma. Un pelotón trae a Cavaradossi. El carcelero hojea los papeles, busca el nombre del reo y le anuncia que todavía le queda una hora de vida. A cambio de un anillo consigue el permiso de escribir unas palabras a una persona amada. Mientras escribe, lleno de nostalgia, vierte ardientes lágrimas que no pudieron arrancarle los atroces tormentos. Entra Tosca, se precipita hacia Cavaradossi, le enseña el salvoconducto y le cuenta todo lo sucedido, que la ejecución será simulada y que actúe con toda naturalidad cuando finjan fusilarlo. El pelotón dispara contra el preso. Mario se desploma sin un grito. Cuando se quedan solos Tosca se acerca a Cavaradossi, lo llama, intenta levantarlo, pero en vano: Mario está muerto.Desde abajo se escuchan voces de terror: ha sido descubierto el cuerpo de Scarpia, y Spoletta con ayuda de Sciarrone aparece para detener a Tosca. Pero Tosca no está dispuesta a dejarse coger. Rápidamente sube a la muralla del castillo y , dominada por una súbita decisión, se lanza al vacío.

Martes 13 de Febrero de 2007
Rosario – Argentina


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